España terminó 2024 con una tasa de fertilidad de 1,1 hijos por mujer, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), marcando la tasa de fertilidad más baja de Europa y entre las más bajas a nivel mundial. A pesar de dos décadas de políticas favorables a la familia dirigidas a aumentar las tasas de natalidad, como controles de bebés, licencia parental extendida y subsidios regionales, los resultados han sido mixtos. Mientras tanto, la implementación de días escolares continuos, que comprende el día escolar entre las 9:00 a.m. y las 2:00 p.m., se ha expandido silenciosamente en toda España a lo largo del tiempo. Esta política se originó en una disputa sindical en las Islas Canarias a fines de la década de 1980 y gradualmente reemplazó el modelo de día dividido, donde los estudiantes permanecieron hasta las 4:00 p.m. o 4:30 p.m. con el turno de almuerzo entre ellos. El cambio ha tenido implicaciones significativas para las familias, reduciendo significativamente el acceso a la guardería pública durante las horas de trabajo. Un nuevo estudio publicado por Álvaro Muñoz-Fernández Fernández en el Diario Análisis de la política y la gestión de los hijos y sus implicaciones* proporciona una estimación del impacto de los cambios en la fertilidad en los primeros años de escuela y su impacto fue ampliamente adoptado en las regiones donde el primer día escolar fue ampliamente subvencionado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión equilibrada de los cambios en las políticas y sus efectos en las tasas de fertilidad sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política, incluye investigación académica y datos estadísticos, al tiempo que explica tanto el trasfondo de la política como sus posibles impactos en las familias.




