La tasa de inflación de Argentina en agosto podría caer por debajo del 2%, según estimaciones del sector privado que oscilan entre el 1,4% y el 2,1%, después del 2,1% oficial registrado en julio. La desaceleración se atribuye en gran medida a una disminución de los precios de los alimentos durante el mes. Este desarrollo es observado de cerca por el gobierno, ya que determina si el Índice de Precios al Consumidor (IPC) rompe el umbral mensual del 2% nuevamente o si la inflación ha tocado un piso difícil debido al aumento de los costos en servicios, aranceles y otros componentes con mayor inercia. Instituciones privadas como Fundación Libertad y Progreso estiman una tasa más baja del 1,4%, mientras que otras como el proyecto Eco Go del 1,6%. En la región metropolitana de Buenos Aires, C&T Asesores Económicos estimó un aumento mensual del 1,6%, el más bajo desde el año pasado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples proyecciones del sector privado y menciona los datos oficiales de meses anteriores sin mostrar un claro favoritismo hacia ninguna parte, y discute tanto la posible desaceleración de la inflación como los desafíos planteados por ciertos factores económicos sin un lenguaje abiertamente sesgado.





