Las familias de Cataluña han criticado la huelga convocada para el primer día de clase, argumentando que afecta negativamente a los niños y que no deberían ser utilizados como herramienta de presión laboral. Las familias solicitan la intervención de la Sindicatura de Greuges de Catalunya para garantizar la protección de los derechos de los menores y buscar soluciones que minimicen el impacto en la educación. Además, se expresa preocupación por el boicot a las colonias escolares, que podría llevar a su privatización, según alertas de organizaciones familiares. Los profesores, por su parte, ven esta medida como una forma de presionar al Departamento de Educación y FP para lograr mejoras en las condiciones de la escuela pública.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la postura de las familias como una voz colectiva que demanda protección infantil y equilibrio en la educación, lo que refleja una visión más pro-familia y crítica hacia las políticas que priorizan los intereses laborales sobre el bienestar social.
