El 14 de julio de 2026, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó una orden ejecutiva que prohíbe por un año nuevos permisos ambientales para centros de datos con una capacidad superior a 50 megavatios. La iniciativa, la primera de su tipo en los Estados Unidos, tiene como objetivo reducir el consumo de energía y agua, limitar el aumento de las facturas y mitigar el impacto ambiental en las comunidades del estado de Nueva York. La ordenanza incluye medidas como tasas energéticas más altas, obligaciones de producción local y contribuciones a la red eléctrica. Además, se eliminan algunas obligaciones fiscales esenciales para empresas tecnológicas como Microsoft, Google y Amazon. La decisión ha suscitado reacciones por parte de la Data Center Coalition, que teme posibles desplazamientos de las inversiones.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la moratoria como una medida necesaria para proteger a los ciudadanos y el medio ambiente, utilizando términos como "el progreso no puede llegar con una factura más alta", que sugieren un interés por los derechos de los ciudadanos.





