Un abusador sexual en serie que cometió cuatro ataques entre 2010 y 2013 fue condenado recientemente a 30 años de prisión. La identificación del autor fue posible a través de la evidencia genética proporcionada por la Base de Datos Genéticos de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires. La base de datos, establecida por ley en 2008 y operativa desde 2019, permite la coincidencia de los perfiles de ADN recopilados de las escenas del crimen con los registros existentes. El caso marca la primera instancia en la que dicha evidencia genética condujo a la condena de un delincuente en serie en Argentina.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato de hechos de un caso judicial que involucra a un delincuente sexual en serie y el uso de una base de datos genéticos en investigaciones penales.






