El artículo analiza la creciente influencia de las compañías tecnológicas sobre los procesos democráticos y los marcos regulatorios en el contexto de la digitalización global. Destaca las preocupaciones planteadas por la presidenta electa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en 2019 con respecto a la falta de regulación en la era digital, enfatizando el compromiso de Europa con valores como la privacidad y el estado de derecho. La pieza contrasta el dominio de los Estados Unidos en infraestructura tecnológica y plataformas con su enfoque federal fragmentado de la regulación, señalando las leyes más estrictas de California sobre privacidad de datos y sesgo algorítmico. China se describe como líder en el despliegue de tecnologías bajo coordinación estatal masiva, aunque esto ha planteado preocupaciones éticas y conflictos con las normas internacionales de derechos humanos. Mientras tanto, la Unión Europea, una vez líder en la regulación ética de la IA, ahora se considera que está perdiendo terreno debido a los retrasos en la implementación de regulaciones y aboga con grupos políticos contra la supervisión excesiva. Finalmente, el artículo identifica a los gigantes tecnológicos globales, como poderosos, motivados por el desarrollo de entidades capitalistas, como ejemplos de sus prácticas de recolección de datos de IA.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión a través de una lente crítica del poder corporativo y la erosión democrática, alineándose más estrechamente con las preocupaciones progresistas sobre la regulación y la ética.




