El Tribunal Supremo de Justicia de la Nación ha tomado un papel fundamental en las investigaciones legales en curso sobre el liderazgo de la Asociación Argentina de Fútbol (AFA). Tres casos clave podrían determinar el futuro del presidente Claudio Chiqui Tap Tapia y su tesorero, Pablo Toviggino. El máximo tribunal está ahora en el centro de estos asuntos, que han sido examinados durante meses de conflictos internos dentro de la asociación.
Otro podría llegar a la Corte Suprema si se concede la apelación del fiscal Mario Villar contra la reubicación de la investigación relacionada con una mansión en Pilar vinculada a Toviggino. Mientras tanto, un tercer caso de presunto lavado de dinero se ha trasladado del Tribunal Penal Económico al Poder Judicial Federal, planteando preguntas sobre qué jurisdicción debería supervisar los asuntos de la AFA. Uno de los casos actualmente ante la Corte Suprema se originó a partir de una queja presentada por el empresario Guillermo Tofoni, quien acusó a la dirección de la AFA de desviar fondos vinculados a contratos internacionales.
La denuncia apunta a la gestión de dinero a través de TourProdEnter LLC, una compañía asociada con el productor de teatro Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette. La acusación sugiere que parte de los fondos generados por contratos que involucran al equipo nacional y otros acuerdos internacionales no ingresaron a las cuentas de la AFA. Según la denuncia, la supuesta apropiación indebida podría ascender a al menos $42 millones, dentro de un volumen total de operaciones estimado en alrededor de $260 millones. El caso comenzó en los tribunales de instrucción nacionales y se convirtió en una disputa entre diferentes jurisdicciones.
El juez Adrián González Charvay, del Tribunal Federal de Campana, solicitó la intervención, pero la Sala de Delitos rechazó la transferencia. El conflicto se extendió a la Corte Suprema debido al choque entre un juez federal y un tribunal nacional. Ahora, el Fiscal General Eduardo Casal debe emitir su opinión antes de que la Corte Suprema tome una decisión. Esta decisión será crucial, ya que puede sentar un precedente para otros casos que cuestionen si las investigaciones sobre la AFA deben permanecer en Buenos Aires o transferirse a Campana. El segundo caso se centra en una propiedad de cinco hectáreas en Pilar valorada en aproximadamente $ 20 millones, registrada bajo Luciano Pantano y Lucía Ana Conte, su madre.
Las autoridades sospechan que ambos pudieron haber actuado como líderes de Toviggino debido a su aparente falta de capacidad financiera para comprar tal propiedad. Durante una redada, se encontraron vehículos de lujo, instalaciones deportivas, una granja de caballos y varios artículos, todos vinculados a la posición de Toviggino como tesorero de la AFA. La Corte Federal de Apelaciones Penal dictaminó que el caso debería continuar en el Tribunal Federal de Campana, ya que la propiedad investigada se encuentra allí. Los jueces Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña también determinaron que el lavado de dinero es un delito federal. El fiscal Mario Villar se opone a esta decisión y está preparando una apelación extraordinaria ante el Tribunal Supremo.
Su argumento tiene como objetivo impugnar la decisión y posiblemente cambiar la jurisdicción. La situación destaca la compleja interacción entre diferentes ramas del poder judicial y el creciente escrutinio de figuras de alto perfil dentro de la administración del fútbol argentino. A medida que se desarrollan las batallas legales, los resultados de estos casos podrían moldear el panorama legal que rodea a la AFA y sus líderes en los próximos años.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor