El artículo analiza la falta de licencia médica para las mujeres que se someten a una cesárea (C-sección) en España, destacando que es la única cirugía mayor que no se concede licencia por enfermedad separada. A diferencia de otras cirugías abdominales, la recuperación de una cesárea se incorpora a la licencia de maternidad, que dura 19 semanas (32 semanas para familias monoparentales). La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de los riesgos a largo plazo asociados con las cesáreas tanto para las madres como para los recién nacidos. Profesionales médicos como Elena Casado Pineda argumentan que esto refleja el sesgo de género en la atención médica, donde la salud materna está subestimada en comparación con otros procedimientos quirúrgicos. Ibone Olza, psiquiatra y fundadora de un instituto de salud mental prenatal, llama a la ausencia de tiempo de recuperación dedicado "absolutamente sin precedentes", enfatizando las implicaciones físicas y psicológicas para las madres.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión de la recuperación de la cesárea como un sesgo sistémico de género dentro de la atención médica, alineándose con las críticas feministas progresistas.




