El artículo analiza la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), destacando su papel como un espacio económico alternativo para Rusia e Irán en medio de las sanciones occidentales. La OCS, con sede en Bishkek, Kirguistán, incluye miembros como China, Rusia, India e Irán, que representan más del 40% de la población mundial y alrededor del 30% del PIB global. Desde que Irán se unió en 2023, la organización se ha convertido en un refugio para las economías sancionadas. Los miembros han condenado las sanciones unilaterales occidentales, aprovechando la influencia de China e India para encontrar nuevos compradores, proveedores y sistemas financieros. Los esfuerzos incluyen reducir la dependencia del dólar estadounidense a través de transacciones en yuanes y rublos, desarrollar alternativas a SWIFT y crear un banco de desarrollo de energía de la OCS.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de la importancia geopolítica de la OCS sin favorecer abiertamente ninguna ideología específica.





