Pete Hegseth, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, ha propuesto implementar pruebas de nivel de testosterona para soldados mayores de 30 años, con el objetivo de construir un ejército compuesto por individuos con altos niveles de testosterona, conocidos como 'High-T'. Esta iniciativa se alinea con su impulso ideológico más amplio conocido como la 'ética del guerrero', que contrasta fuertemente con los valores más progresistas dentro del ejército. Hegseth argumenta que tales pruebas aseguran una preparación óptima para el combate y la letalidad, al tiempo que sugiere intervenciones terapéuticas para aquellos que fracasan en las pruebas. Los críticos destacan que este enfoque simplifica demasiado la comprensión científica de los roles de la testosterona y se hace eco de las narrativas extremistas históricas que vinculan la masculinidad con la fuerza nacional. La propuesta refleja tendencias más amplias dentro de los círculos de extrema derecha y conservadores, trazando paralelos con las ideologías biológicas pasadas que vinculan los rasgos al poder político.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la propuesta de Hegseth a través de una lente crítica, destacando su alineación con las ideologías de extrema derecha y el extremismo histórico.





