Giancarlo Giannini, durante una entrevista a la Milanesiana, reflexiona sobre el papel del actor y sobre la naturaleza de la recitación. Él describe el arte de la recitación como una forma de contar cuentos y subraya la importancia de mantener un elemento de "fanciullità" en la interpretación. Giannini compara la recitación al juego de un niño que lleva un traje, enfatizando la idea de que el actor debe permanecer "siempre un niño". La entrevista incluye discusiones sobre sus influencias artísticas, entre las cuales el trabajo de Gassman y la filosofía del espíritu, con un acento a la "vocación" como elemento clave en la carrera artística.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una reflexión filosófica y artística sobre temas relacionados con la industria cinematográfica y la naturaleza del arte, sin tomar posiciones políticas explícitas o impugnadas.





