El Tribunal de Apelaciones de Milán ha ordenado la suspensión de las operaciones de las zonas calientes en la antigua planta de acero Ilva en Taranto dentro de los 90 días, tras una queja de ciudadanos y padres locales. El fallo condiciona la reanudación de las actividades sobre la eliminación completa del amianto y la reducción de las emisiones de partículas finas. Esta decisión anula una decisión judicial anterior que había considerado insuficiente el riesgo para la salud pública. La Autorización Ambiental Integrada (AIA) para 2025 fue parcialmente revocada debido a las protecciones inadecuadas contra las partículas PM10 y PM2.5 en escenarios de alta producción. Sin embargo, la solicitud de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero fue rechazada. La orden ordena la suspensión inmediata de las operaciones de las zonas calientes, con la reactivación permitida solo después de la eliminación completa del amianto y el cumplimiento de los parámetros de seguridad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión como una victoria para los derechos de los ciudadanos y la protección del medio ambiente, haciendo hincapié en los riesgos para la salud pública y la inadecuación de las prácticas industriales actuales.






