El fiscal de Palermo, Maurizio de Lucía, advirtió durante una audiencia ante la Comisión Nacional Antimafia que el crimen organizado está intentando adquirir armas avanzadas como drones lanzadores de minas, que plantean nuevos desafíos para la aplicación de la ley. Destacó que a los miembros de la mafia se les proporcionan teléfonos móviles poco después de ingresar a la cárcel, socavando las medidas antimafia como el protocolo de seguridad 41 bis. De Lucía enfatizó que esta práctica debilita la credibilidad del estado y dificulta la cooperación de las víctimas de extorsión. Solo en las prisiones de Palermo, se descubrieron 297 teléfonos celulares entre 2025 y mediados de 2026, lo que sugiere que un número significativo de dispositivos no han sido detectados. El fiscal pidió una mejora en el personal de la policía penitenciaria y una mejor implementación de protocolos de alta seguridad para evitar que continúe la actividad criminal dentro de las instalaciones correccionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta declaraciones fácticas de una autoridad legal con respecto a las preocupaciones en curso sobre el crimen organizado y la seguridad penitenciaria.





