En Rusia, el creciente malestar entre la población es evidente antes de las elecciones parlamentarias programadas para septiembre de 1820. Según encuestas realizadas por el FOM estatal y el independiente ExtremeScan, casi la mitad de los rusos informan una mayor preocupación en su entorno, mientras que el 60% cree que la guerra en Ucrania ha impactado negativamente en su vida diaria. El aumento de los precios, las restricciones de Internet, la escasez de combustible debido a los ataques ucranianos a las refinerías rusas y los rumores de una mayor movilización han dificultado la planificación futura para muchos ciudadanos. Algunos incluso están abandonando el país por temor a ser reclutados después de las elecciones. Sociólogos como Margarita Zavadskaya señalan una creciente incertidumbre y fatiga con la guerra, lo que podría plantear desafíos para el Kremlin. Las próximas elecciones parlamentarias son cruciales para el régimen del presidente Vladimir Putin, ya que sirven como un control de la lealtad pública.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos fácticos de múltiples fuentes, incluidas encuestas de FOM y ExtremeScan, e incluye perspectivas de sociólogos y de una figura de la oposición exiliada.






