El gobierno de los Estados Unidos, bajo la dirección de Scott Bessent, ha iniciado una nueva fase de su política de sanciones económicas contra Irán, que ahora tiene como objetivo las redes internacionales que suministran dinero y bienes a Irán. Las medidas se centran en cinco áreas clave: activos digitales, tecnología, comercio de oro, transporte aéreo y marítimo. Los Estados Unidos advierten a las empresas extranjeras que apoyan a Irán en el lavado de dinero y les advierten de que deben excluirlas del sistema financiero basado en el dólar estadounidense. Aunque más de 60 personas, organizaciones y barcos están afectados, los Estados Unidos, grandes bancos chinos y otras entidades financieras han sido severamente sancionados por la falta de cooperación con China.
Lectura del sesgo (Centro): El informe se mantiene neutral y presenta tanto la estrategia de sanciones de los Estados Unidos como los mecanismos de comunicación iraníes y sus efectos. No existe una evaluación unilateral o una elección de lenguaje emocional.




