El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha tomado medidas rápidas para hacer cumplir su política de seguridad. Terminó las negociaciones de paz, clasificó a los grupos armados como organizaciones terroristas y planeó la extradición de los guerrilleros a los Estados Unidos. De la Espriella enfatizó que todos los criminales deben ser tratados de la misma manera, independientemente de si son ex rebeldes o bandas modernas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo describe las radicales medidas de seguridad del nuevo gobierno bajo la Espriella, incluida la clasificación de grupos armados como terroristas y la extradición de Führers a los EE.UU. El tono es fuertemente pro-acción y subraya la necesidad de un estado estricto de seguridad en el país.






