Una niña de un año de edad, llamada Sofía, de Portugal, murió después de haber sido olvidada por su cuidador en el interior de un minibús. El niño fue descubierto después de ocho horas, cuando su madre quería recogerlo, y ya estaba muerto. El minibús se encontraba a aproximadamente un kilómetro de distancia en una calle. La policía investigó cómo el cuidador pudo ver al niño, y enfatizó que normalmente se lleva a cabo un conteo. Las fuerzas de rescate no pudieron despertar al niño. El jardín de infantes solicitó asistencia psicológica para los padres.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo relata de manera real un trágico accidente con un claro aspecto humanitario. No existe una evaluación política o una postura partidista, sino simplemente una descripción de los hechos, las reacciones y las investigaciones oficiales.






