Un estudio dirigido por investigadores, incluidos los de la Universidad de Viena, investigó cómo los bebés responden a la música, centrándose en sus patrones de movimiento. La investigación encontró que los bebés de tan solo tres meses muestran una mayor actividad cerebral cuando se exponen a la música en comparación con secuencias de tonos aleatorios. A los 12 meses, comienzan a exhibir movimientos más complejos en respuesta a la música, aunque la sincronización con el ritmo sigue siendo limitada. El estudio utilizó EEG y seguimiento de video para analizar la actividad cerebral y los movimientos corporales en 79 bebés de 3, 6 y 12 meses. Los investigadores observaron que, si bien los bebés muestran movimientos rítmicos, estos difieren significativamente de la sincronización de los adultos. Los hallazgos fueron publicados en la revista científica eLife.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un estudio científico sin un marco ideológico abierto. Se centra en hallazgos empíricos y comentarios de expertos sin promover ninguna agenda política. El lenguaje es neutral y el énfasis está en presentar resultados de investigación en lugar de tomar una postura sobre temas sociales o políticos.





