El activista de la oposición rusa, Gari Kasparov, advierte que Vladimir Putin podría probar el Zapad con uno de los estados bálticos, como Estonia o Letonia, como prueba de la reacción de la OTAN. La advertencia se produce en el contexto de un aumento de las agresiones de Ucrania contra la infraestructura logística y energética de la guerra rusa, lo que según el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Margusu Tsahknama, debilita a Rusia. Kasparov considera que se ejercerá presión sobre Putin para que siga aumentando la escalada en lugar de comprometerse, ya que cualquier acuerdo sin Rusia podría llevar a Moscú a la consolidación del tiempo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la posible escalada rusa como un movimiento estratégico de Putin para poner a prueba a la OTAN, enfatizando el riesgo de un mayor conflicto en lugar de un compromiso. La narrativa destaca la debilidad percibida de Rusia y la fuerza de las instituciones occidentales, alineándose con perspectivas de izquierda.



