En las últimas semanas, los incidentes que involucran a aviones no tripulados que interfieren con las operaciones de emergencia han generado alarma entre los servicios de bomberos y las autoridades de aviación en Croacia. Un caso notable ocurrió cerca de Vrsi, cerca de Zadar, donde dos bombarderos de agua Canadair CL-415 tuvieron que suspender temporalmente sus esfuerzos de extinción de incendios después de detectar un avión no tripulado no autorizado cerca del incendio. La presencia de la aeronave no tripulada obligó a los pilotos a pausar su trabajo crítico, destacando el creciente riesgo planteado por la actividad no regulada de aviones no tripulados durante las emergencias. La situación se ha intensificado a medida que más personas, incluidos turistas y aficionados, operan aviones no tripulados en áreas donde no deberían estar.
Estos dispositivos, que van desde pequeños juguetes hasta sistemas especializados utilizados por los socorristas, pueden representar graves amenazas cuando se usan mal. En algunos casos, los drones han entrado en el espacio aéreo restringido alrededor de los aeropuertos, causando interrupciones al tráfico aéreo y obligando a los helicópteros y aviones de emergencia a alterar sus rutas.
Sin embargo, una vez en el aire, se convierten en mucho más que meros juguetes, representan un peligro real y presente, especialmente en entornos de alto riesgo como incendios forestales o zonas de desastre. Las autoridades croatas, incluida la Agencia de Aviación Civil y el Departamento de Bomberos, han emitido advertencias sobre los riesgos asociados con vuelos no autorizados de drones sobre sitios de emergencia activos.
Por ejemplo, una colisión con una aeronave de extinción de incendios podría tener consecuencias catastróficas, mientras que simplemente estar en el camino de un vehículo de respuesta de emergencia podría desviar la atención en un momento crucial. El incidente en Vrsi sirve como un claro ejemplo de la rapidez con que se pueden desarrollar tales situaciones. Cuando los dos aviones de Canadair detectaron el avión no tripulado, cesaron inmediatamente sus actividades de extinción de incendios. A través de altavoces, el personal de tierra instó al operador a aterrizar el dispositivo. Solo después de que el avión no tripulado se aterrizó con seguridad, se reanudó la operación de extinción de incendios.
Según los informes del Ministerio del Interior, la interrupción duró aproximadamente cinco minutos, subrayando la interrupción causada por un solo vuelo no autorizado. Los expertos advierten que los desafíos de identificar y neutralizar los drones deshonestos se ven agravados por su creciente prevalencia y facilidad de uso. Željko Riha, representante de la organización BSKS (Bespilotni Sustavi u Kriznim Situacijama), señala que los aviones de bomberos y los vehículos de rescate aéreo ya operan en condiciones extremas, altitudes bajas, humo denso, turbulencias y proximidad al suelo. En tales escenarios, incluso un pequeño avión no tripulado puede ser difícil de detectar, por lo que la detección temprana es esencial.
Riha destaca la importancia de la identificación y comunicación oportunas. Explica que si bien las tecnologías como C-UAS (Sistemas de aeronaves no tripuladas) pueden ayudar a detectar y rastrear drones no autorizados, deben usarse con cuidado. La interferencia electrónica, por ejemplo, podría afectar inadvertidamente a otros sistemas críticos, lo que requiere un control y supervisión estrictos. La prioridad, dice, es identificar la amenaza lo antes posible, evaluar su nivel de peligro y alertar a las estructuras de comando y servicios de emergencia pertinentes. Las repercusiones legales por violar estas reglas también se están volviendo más estrictas.
Los vuelos no autorizados de drones pueden dar lugar a multas sustanciales, con sanciones de hasta 20.000 euros dependiendo de la gravedad de la infracción. A pesar de estas medidas, la aplicación sigue siendo un desafío, especialmente en áreas remotas o rurales donde el monitoreo es limitado.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor