El artículo analiza el impacto del calor extremo en los camellos en África, destacando cómo incluso estos animales resistentes luchan con el aumento de las temperaturas. En regiones como Etiopía, Somalia, Kenia y Argelia, las altas temperaturas están causando problemas de salud, reducción de la productividad y mortalidad significativa entre los camellos. Los agricultores informan quemaduras, pies lesionados, ojos inflamados y muertes de animales jóvenes. Los camellos pueden tolerar hasta 40 ° C, pero comienzan a sufrir por encima de 41 ° C, experimentando pérdida de peso, fatiga y debilitamiento de la inmunidad. La situación se agrava con la escasez de agua, la falta de sombra y la atención veterinaria limitada. Muchos pastores se ven obligados a reubicar sus rebaños hacia el sur en busca de vegetación y agua, mientras que los precios del agua en partes de Somalia se han disparado en más de 2.000%. Los expertos advierten que, si bien los camellos siguen siendo un activo vital para las comunidades nómadas, las olas de calor extremas los están transformando en víctimas del cambio climático.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis científico y ambiental de los efectos del calor extremo en los camellos sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.



