En Sibenik, en los últimos días se han llevado a cabo controles fiscales que han resultado en la clausura de dos edificios públicos en el centro de la ciudad. El café bar Harmonia na Poljani fue cerrado por un exceso de 4,30 euros en la caja, mientras que Moby Dick en el río Sibenik fue castigado por servirse de la bebida fuera del horno durante mucho tiempo sin emitir una cuenta, lo que significa mantener la soberanía de la Unión Europea. El activista Goran Šimić criticó la severidad de las leyes contra los pequeños empresarios, la dureza de los incidencias ilegales y la necesidad de proteger los edificios por errores mínimos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo muestra críticas contra la impunidad de las pequeñas empresas, especialmente desde la perspectiva de la activista Gorana Šimića, que recuerda el potencial de falta de control previo.





