Las autoridades alemanas realizaron redadas en Renania del Norte-Westfalia y Renania-Palatinado, registrando ocho residencias y la prisión de Rheinbach, donde cinco hombres y tres mujeres de entre 28 y 59 años son sospechosos de contrabando de teléfonos móviles y drogas a la cárcel a cambio de dinero. La investigación fue iniciada por la administración de la prisión, y alrededor de 60 oficiales estuvieron involucrados. Las autoridades incautaron teléfonos, documentos y otras pruebas, con búsquedas específicas dirigidas a las drogas en un lugar. El ministro de justicia del estado, Benjamin Limbach, anunció medidas de seguridad más estrictas, incluidos controles de bolsas para todo el personal de la prisión en toda la región, enfatizando la necesidad de proteger la reputación de los empleados honestos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre las investigaciones en curso y las acciones administrativas sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.





