Kim Seung-won, Ministro de Justicia nominado, ha declarado que no intentará influir en los fiscales con respecto a los casos penales en curso contra el presidente Lee Jae-myung, a pesar de las preocupaciones planteadas por el Partido del Poder Popular de la oposición. Kim enfatizó que la decisión de mantener o retirar los cargos recae en los fiscales que manejan los casos. Aclaró que su defensa anterior para reconsiderar ciertas acusaciones se basó en la creencia de que el estado debería corregir los casos derivados de investigaciones ilegales. Como parte de sus responsabilidades, Kim pretende implementar una importante reforma de justicia penal, que incluye la abolición de la actual Oficina de Fiscales y la división de sus funciones entre una nueva Oficina de Fiscalía Pública bajo el Ministerio de Justicia y una Agencia de Investigación de Delitos Graves bajo el Ministerio. Sus objetivos incluyen mejorar la accesibilidad y la equidad en el sistema de justicia interior, ampliar la asistencia legal basada en IA y mejorar la reputación de Corea como una "nación de derechos humanos".
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las declaraciones y posiciones de Kim Seung-won de manera neutral, sin favorecer abiertamente a ningún lado político, informa sus respuestas a las preocupaciones de la oposición y describe sus planes para la reforma judicial sin aparentes prejuicios ideológicos.






