El 4 de agosto de 2026, el antiguo personal de G4S en el antiguo Centro Correccional de Mangaung, ahora parte del Área de Gestión de Grootvlei, se enfrentó a la incertidumbre después de que el Departamento de Servicios Correccionales se hizo cargo de la instalación de G4S. Estos trabajadores, que anteriormente habían servido en condiciones de alto riesgo, no fueron recontratados y en su lugar fueron sometidos a un proceso de reclutamiento competitivo que dejó a muchos desempleados. El Tribunal Laboral había dictaminado que la adquisición constituía una transferencia de un negocio como una empresa en funcionamiento bajo la Sección 197 de la Ley de Relaciones Laborales, que requiere la continuación del empleo y la protección de los derechos de los trabajadores. Sin embargo, el Departamento ignoró este fallo, ofreciendo solo contratos temporales a algunos ex empleados mientras que otros quedaron sin trabajo. Esta situación pone de relieve las preocupaciones sobre el cumplimiento por parte del Departamento de las obligaciones legales y su impacto en los medios de vida de los trabajadores.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso de la privatización y enfatiza las consecuencias negativas de la externalización de la gestión de la prisión a G4S. Critica al Departamento de Servicios Correccionales por ignorar un fallo judicial, retratando las acciones del estado como injustas e ilegales.



