Durante el juicio del obispo de Broome Peter Saunders, un hombre aborigen testificó que cuando era adolescente, asistió a una barbacoa en la residencia del obispo donde fue sometido a un comportamiento sexual inapropiado. El hombre describió que se le instruyó para quitarse la camisa y más tarde experimentó contacto físico del obispo, incluyendo que le pusieran el pie en la entrepierna y que lo tocara a través de la ropa. El testimonio alega que Saunders utilizó reuniones impulsadas por el alcohol para acceder a hombres y niños indígenas para agresión sexual. El testigo, ahora de 30 años, afirmó que abandonó la situación para evitar más abusos y negó el uso de sustancias previas. Los fiscales afirman que Saunders explotó los recursos de la iglesia para facilitar estos presuntos crímenes. El juicio está en curso.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acusaciones contra el obispo Saunders como parte de un patrón sistémico de abuso, haciendo hincapié en el uso de fondos de la iglesia y la explotación de personas vulnerables.




