Un juez canadiense sentenció a un reincidente que robó de la Junta de Control de Licores de Ontario (LCBO) a una pena más severa, citando preocupaciones de que la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) podría no deportar al individuo. El acusado, que ha sido condenado previamente por delitos similares, recibió un castigo más severo debido al escepticismo del juez sobre la probabilidad de deportación. Esta decisión destaca las complejidades de la sentencia en casos que involucran a no ciudadanos y la influencia potencial de las consideraciones de inmigración en los resultados judiciales. El caso subraya los debates en curso sobre el papel de las decisiones de aplicación de la inmigración en la justicia penal.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la decisión del juez como un reflejo de problemas sistémicos dentro de la aplicación de la ley de inmigración, lo que implica que la renuencia de la CBSA a deportar a las personas influye en las prácticas de sentencia.





