Croacia se ha establecido como un socio confiable dentro de la Unión Europea, pero las tensiones internas entre las facciones liberales y conservadoras de su escena política están creciendo. El primer ministro Andrej Plenković, que ha estado en el poder por su tercer mandato, a menudo es visto como un aliado liberal de Bruselas, manteniendo un delicado equilibrio entre las demandas europeas y las expectativas del ala conservadora de su partido y la sociedad. Sin embargo, este equilibrio comenzó a cambiar el verano pasado con un controvertido concierto de Marko por el rockero nacionalista Perković, conocido como Thompson, cuya retórica y asociaciones con grupos de extrema derecha han planteado preocupaciones. El politólogo Anđelko Milardović advierte que la creciente centralización del poder de Plenković se asemeja a tendencias autoritarias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas, poniendo de relieve las preocupaciones sobre el poder centralizado de Plenković y la influencia de figuras de extrema derecha como Thompson, sin favorecer abiertamente a un lado.



