El periodista Hazar Dost fue detenido durante la noche por las autoridades turcas como parte de un caso legal relacionado con una manifestación de 2018. Fue detenido mientras estaba de compras y permaneció en una estación de policía durante la noche antes de ser liberado después de dar una declaración en el juzgado de Küçükçekmece. Dost alegó que fue objeto de ataques ilegales utilizando tecnología de reconocimiento facial, se le negó el acceso a los baños, se le negó atención médica y sufrió abusos verbales y violencia física durante su detención. Describió el tratamiento como tortura y prometió presentar una denuncia penal. El sindicato que representa a los trabajadores de la prensa condenó el incidente, pidiendo una investigación inmediata sobre las presuntas violaciones de derechos humanos y expresando preocupación por problemas más amplios que afectan a los periodistas en Turquía.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como una grave violación de los derechos humanos y la libertad periodística, enfatizando el uso excesivo de la fuerza por parte del Estado y el desprecio sistemático por las necesidades básicas de los detenidos.






