Taylor Swift fue acusada de plagiar más de una decena de canciones de la cantante florida Kimberly Marasco. La sentencia, dictada por la jueza Aileen Cannon, fue rechazada por considerar que la frase controvertida incluía una metáfora típica de la canción que no tenía protección de autor. Marasco sostuvo que Swift copió la frase de su canción, pero el tribunal señaló que no había evidencia de copia directa y acceso limitado a las canciones de Maraskov.
Lectura del sesgo (Centro): Incluso cuando se trata de temas culturales, el proceso judicial tiene un carácter político debido a su potencial influencia en la política del Estado y la opinión pública.



