Según un comunicado oficial, los sistemas de defensa aérea de Jordania neutralizaron diez proyectiles, evitando daños en áreas pobladas. Otros tres misiles aterrizaron en áreas remotas lejos de zonas habitadas, sin víctimas reportadas. Las Guardias Revolucionarias de Irán se atribuyeron la responsabilidad del ataque, afirmando que estaba dirigido directamente a una base militar estadounidense en Jordania conocida como Camp Titin, ubicada cerca de las fronteras con Israel y Arabia Saudita. En respuesta, los Estados Unidos llevaron a cabo operaciones militares dirigidas a posiciones estratégicas en Irán, incluidos sitios de defensa aérea, sistemas de radar, activos marítimos, capacidades de colocación de minas y centros de comunicación. Jordania ha activado protocolos de vigilancia a lo largo de sus fronteras aéreas para monitorear cualquier amenaza adicional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la interceptación de misiles iraníes por parte de Jordania como la reclamación de responsabilidad por parte de Irán, junto con la respuesta militar de los Estados Unidos.






