A finales de agosto de 2026, las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por Arabia Saudita, lanzaron contraofensivas contra los rebeldes hutíes, con el objetivo de recuperar la capital Sana. El conflicto se intensificó en torno a las áreas cercanas a Sana, con informes de más de 300 víctimas en enfrentamientos recientes. La coalición liderada por Arabia Saudita afirmó que los ataques estaban dirigidos a posiciones hutíes a lo largo de la frontera con Arabia Saudita y cerca de lugares estratégicos como el aeropuerto internacional de Abu Dhabi, bases militares e instalaciones petroleras. Los rebeldes hutíes informaron que repelieron la ofensiva en la provincia de Al-Jawf y reclamaron víctimas entre los atacantes. La coalición liderada por Arabia Saudita declaró que las áreas civiles y económicas fueron golpeadas, lo que resultó en 73 civiles heridos, y advirtió de represalias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las afirmaciones y acciones de ambas partes sin favorecer abiertamente ni al gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita ni a los rebeldes hutíes.



