En septiembre de 2019, el tifón Faxai, que tuvo ráfagas de viento de hasta 129 mph, afectó gravemente a la granja solar flotante de la presa de Yamakura en Japón. La instalación de 13.7 megavatios, operada por Kyocera TCL Solar, sufrió daños cuando los fuertes vientos rompieron secciones de la matriz solar flotante, lo que provocó que algunos paneles se apilaran sobre otros e incendiaran alrededor de 50 paneles. El proyecto, ubicado en la prefectura de Chiba, era la planta solar flotante más grande de Japón por producción, que cubría 180,000 metros cuadrados y generaba suficiente electricidad para aproximadamente 4,970 hogares anualmente. La instalación fue elegida debido a la limitada tierra disponible de Japón para proyectos de energía solar, utilizando un depósito para agua industrial en lugar de áreas agrícolas o urbanas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un incidente técnico relacionado con la infraestructura de energía renovable sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.




