Japón protestó contra la instalación de una nueva estructura por parte de China en el Mar de China Oriental, calificando la acción de "unilateral" y expresando preocupación por las fronteras marítimas no resueltas. El Ministerio de Relaciones Exteriores japonés declaró que la medida era "extremadamente lamentable" e instó a un diálogo renovado en virtud de su acuerdo de 2008 para el desarrollo conjunto de recursos naturales. Masaaki Kanai, jefe de la Oficina de Asuntos Asiáticos y Oceánicos de Japón, transmitió la protesta a un funcionario de la embajada china. Japón acusa a China de instalar 23 estructuras en el lado chino de la línea media, complicando aún más las relaciones bilaterales en medio de tensiones geopolíticas más amplias.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de Japón como una protesta justificada contra las acciones unilaterales de China, haciendo hincapié en la importancia estratégica del Mar de China Oriental y la necesidad de una solución diplomática.



