Japón ha implementado una reducción nacional del límite de velocidad a 30 km/h en calles residenciales estrechas que carecen de líneas centrales o carriles designados, con el objetivo de mejorar la seguridad de los peatones. Este cambio, que entró en vigencia el martes, apunta a aproximadamente 870,000 km de carreteras de menos de 5.5 metros de ancho, que constituyen alrededor del 70% de las carreteras generales del país. La medida sigue a los datos que muestran que las muertes y lesiones graves de los peatones siguen siendo estables, especialmente afectando a los niños y los ancianos. Si bien las muertes relacionadas con el tráfico en general han disminuido a un nivel récord, los incidentes que involucran a grupos vulnerables han aumentado ligeramente. La política se basa en iniciativas anteriores de la "zona 30" que registraron una caída del 30% en muertes y lesiones. Los datos policiales indican que las tasas de mortalidad de peatones son significativamente menores a 30 km/h en comparación con velocidades más altas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre una política gubernamental destinada a mejorar la seguridad de los peatones sin apoyar o criticar abiertamente la política.




