Un vecino de Janez Janša, Miro Pačnik, ha sido acusado de cortar la cabeza de un monumento de seis metros de altura de Josip Broz Tito en Velengrad, Eslovenia, en diciembre pasado. La cabeza pesaba alrededor de 50 kilogramos y fue descubierta más tarde por la policía en su automóvil. El municipio local ha presentado una denuncia penal contra Pačnik y solicitó una indemnización de más de 11.200 € por daños. Según los cargos, Pačnik podría enfrentar hasta cinco años de prisión y una multa de al menos 11.254,50 € según el artículo 219-1 del Código Penal por dañar bienes de importancia cultural. Pačnik, que es miembro del Partido Democrático Esloveno (SDS), defendió sus acciones, llamándose un "culturalista" y criticándose a sí mismo por restringir la cultura eslovena y ser responsable de la muerte de varias figuras culturales. Recientemente publicó un libro titulado "Obglavljeni diktator" (El dictador con cabeza) y vendió copias junto con su cerveza de la marca "Diktator" en un evento de SDS.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones de Pačnik en una luz comprensiva, destacando su afiliación política con el SDS y su crítica a Tito, a quien retrata como un represivo de la cultura eslovena.





