El proyecto, estimado en 170 millones de euros, ha sido abandonado después de que la pandemia interrumpió los planes, dejándolo como una atracción turística conocida como "la ciudad de los espíritus". Los residentes locales se opusieron al desarrollo, citando preocupaciones sobre su incongruencia con la arquitectura tradicional del área.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo toca la oposición local y las cuestiones económicas, que podrían considerarse políticamente cargadas, se centra principalmente en el proyecto de construcción abandonado y su impacto socioeconómico en lugar de la política partidista.




