La IX Cumbre de Sostenibilidad discutió la creciente importancia económica de la sostenibilidad, particularmente centrándose en la biodiversidad, la gestión del agua y los sistemas alimentarios como activos estratégicos para las empresas. El evento destacó cómo los servicios ambientales contribuyen significativamente al PIB, y Colombia depende en gran medida de estos servicios. Sandra Valenzuela de WWF Colombia enfatizó la necesidad de integrar la naturaleza en las estrategias corporativas para 2030 a través de cuatro pilares: mitigación de riesgos, demandas de inversores y consumidores, confianza de la comunidad y ejecución operativa. Alicia Lozano Vila del Instituto Humboldt señaló que la biodiversidad es ahora un activo financiero tangible que afecta a los presupuestos y operaciones corporativas, instando a la acción contra la negación del cambio climático.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una cobertura equilibrada de la sostenibilidad como un imperativo económico, discutiendo tanto las implicaciones ambientales como corporativas sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.




