La capital de Kazajstán, Astana, está experimentando olas de calor sin precedentes este verano, con temperaturas que alcanzaron máximos récord de 39.5 ° C el 14 de julio, superando los récords anteriores establecidos hace décadas. La ola de calor se extiende en gran parte del país, con partes del sur y suroeste de Kazajstán alcanzando hasta 48 ° C. El Servicio Nacional de Hidrometeorología pronostica condiciones similares hasta finales de julio. Los informes de las redes sociales destacan el calor extremo, con incidentes como cocinar huevos en superficies calientes. Si bien las autoridades de salud reconocen el creciente riesgo de muertes relacionadas con el calor, admiten que el país carece de datos completos sobre la mortalidad relacionada con el calor y un Plan de Acción Nacional de Salud por Calor completamente desarrollado. La Organización Mundial de la Salud advierte que sin una acción urgente, las muertes relacionadas con el calor en Asia Central, incluido Kazajstán, podrían aumentar drásticamente, instando a la implementación inmediata de estrategias efectivas para mitigar el impacto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre el aumento de las temperaturas y sus implicaciones para la salud sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.





