Los soldados israelíes participaron en el Maratón de Sídney, provocando protestas en Australia por su participación. Los manifestantes criticaron al gobierno australiano por otorgar visas a 40 soldados israelíes, algunos vinculados a presuntos crímenes en Gaza. Los activistas argumentaron que a estos soldados, incluidos miembros de la Brigada Golani y la Unidad 8200, no se les debería permitir competir debido a su presunto papel en violaciones de derechos humanos. El movimiento BDS pidió a las autoridades australianas que investiguen y potencialmente procesen a los soldados, citando obligaciones legales bajo la ley internacional. Al Jazeera informó que al menos un soldado israelí completó la carrera, mientras que el Departamento de Asuntos Internos de Australia fue cuestionado sobre los procesos de selección de visas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema a través de una lente pro-palestina, enfatizando los controvertidos antecedentes de los soldados israelíes y criticando la decisión del gobierno australiano de otorgarles visas.




