Los colonos israelíes en la Cisjordania ocupada prendieron fuego a dos mezquitas y rociaron graffiti hebreo llamando a la "venganza" cerca de Nablus, según funcionarios palestinos. El ejército israelí confirmó la evidencia de incendio premeditado y condenó tales actos, afirmando que tomarían medidas decisivas. Por separado, los colonos intentaron quemar otra mezquita cerca de Kour y atacaron a trabajadores palestinos cerca de Ramallah. Estos ataques siguieron a enfrentamientos mortales el viernes en los que murieron seis personas, con relatos contradictorios de quién inició la violencia. Las fuerzas de seguridad israelíes realizaron redadas en Nablus, lo que llevó a docenas de arrestos. Las autoridades palestinas describieron los incidentes como parte de un patrón más amplio de "pogromos sistemáticos", mientras que los funcionarios israelíes enmarcan sus acciones bajo una estrategia de "contraterrorismo".
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de los colonos israelíes como actos deliberados de violencia contra los sitios religiosos, enfatizando la perspectiva palestina y condenando el comportamiento como parte de un patrón más amplio de opresión sistémica.



