Las fuerzas de seguridad israelíes, bajo la dirección del ministro Ben-Gvir, allanaron y cerraron una escuela vocacional de UNRWA en Kalandia, Cisjordania, durante una operación policial. La escuela, que proporcionó educación gratuita a aproximadamente 340 jóvenes de 15 a 19 años de los campos de refugiados, fue totalmente tomada por las autoridades israelíes. El director de UNRWA, Roland Friedrich, condenó la acción como una violación del derecho internacional, señalando que las agencias de la ONU están protegidas diplomáticamente y que las acciones de Israel contradicen sus obligaciones como estado miembro de la ONU.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el cierre israelí de la escuela de la UNRWA como justificado por la ley israelí y destaca la postura del gobierno contra la UNRWA, en particular citando acusaciones no probadas relacionadas con los ataques de 2023.


