Dos ciudadanos árabes israelíes, Rani Ouf y Shadi Eidi, han sido condenados por conspirar para ayudar a Hamas al filtrar información confidencial de su empleador, la compañía de telecomunicaciones Cellcom, con la intención de sabotear las comunicaciones israelíes durante la guerra. La Fiscalía del Estado ha solicitado a la Corte del Distrito Central que revoque su ciudadanía en virtud de una enmienda de 2023 a la Ley de Ciudadanía de Israel, que permite revocar la ciudadanía a las personas condenadas por ayudar al enemigo durante la guerra. Ouf recibió una sentencia de 11 años, mientras que Eidi fue condenado a cinco años y medio. La solicitud fue hecha bajo la dirección del Primer Ministro Benjamin Netanyahu y aprobada por el Fiscal General Gali-Baharav Miara. Esto sigue a acciones similares en febrero de 2024, donde dos árabes israelíes fueron despojados de la ciudadanía por actividades terroristas. La ley permite la revocación de la ciudadanía incluso sin una segunda nacionalidad, si el individuo ha proporcionado residencia permanente en el extranjero.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la revocación de la ciudadanía como una acción legal justificada bajo una nueva ley dirigida a la seguridad nacional, enfatizando la gravedad de los crímenes como "traición" y alineándose con las políticas del primer ministro Netanyahu.




