El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, despidió al general mayor Avi Bluth, jefe del ejército israelí en Cisjordania, supuestamente por la negativa de Bluth a renovar una orden de detención de un colono acusado de actos violentos contra los palestinos. El incidente ocurrió durante un programa de televisión en vivo donde Katz anunció su apoyo al general mayor Dado Bar Kalifa como el nuevo comandante. Bluth estaba en una reunión discutiendo estrategias de contraterrorismo cuando se enteró del despido. El ejército israelí declaró más tarde que Bluth permanece en su puesto y que el ministro no tiene autoridad unilateral para eliminar a los comandantes. La disputa se centra en un colono presuntamente involucrado en un ataque brutal contra un pastor palestino, que incluía atar los genitales de la víctima y desfilarlo por el pueblo. El colono había estado en huelga de hambre y fue hospitalizado después de que su ritmo cardíaco se ralentizó. Katz visitó a Katzler y trece políticos de derecha lanzaron una petición para su liberación.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el despido del general Bluth como un acto motivado políticamente por el ministro de Defensa de derecha Israel Katz, que pertenece al Partido Likud. La narrativa enfatiza la intervención de Katz en las decisiones de liderazgo militar, lo que sugiere un conflicto entre la supervisión civil y el comando de campo.




