El Líbano e Israel comenzaron nuevas conversaciones de paz patrocinadas por Estados Unidos en Roma, con el objetivo de establecer un marco para la retirada gradual de Israel del sur del Líbano y el desarme de Hezbolá. Las negociaciones, parte de la séptima ronda de conversaciones mediadas por Washington, siguen meses de conflicto provocado por los ataques de Hezbolá contra Israel en marzo de 2026. El líder de Hezbolá, Naim Qassem, condenó las conversaciones como humillantes para el Líbano, criticando al presidente libanés, Joseph Aoun, por no actuar como un líder unificador. En respuesta, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó a Hezbolá de Líbano de arrastrar a la guerra y socavar la soberanía nacional. Las conversaciones se centraron en la implementación de zonas piloto donde las fuerzas libanesas asumirían gradualmente el control, junto con acuerdos políticos y de seguridad más amplios.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas partes del conflicto, la condena de Hezbolá a las conversaciones y las críticas del gobierno libanés a Hezbolá por incitar a la guerra, sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos.





