El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas está abordando la creciente crisis humanitaria y militar en Sudán, donde los ataques con aviones no tripulados han causado víctimas civiles y los riesgos de hambruna están aumentando en regiones como Darfur y el Gran Kordofan. Más de 20 millones de personas se enfrentan a un hambre aguda, con 200,000 en niveles catastróficos. Más de 700,000 personas en Tawila están desplazadas y carecen de necesidades básicas como alimentos, agua y atención médica. Un reciente ataque con aviones no tripulados cerca de la frontera con Etiopía provocó 41 muertes entre los desplazados. El embargo de armas sigue limitado a Darfur, mientras que las sanciones se han extendido hasta el 11 de diciembre. Se espera que el Consejo presione por un alto el fuego, un paso seguro para la ayuda y el fin del flujo de armas que alimentan el conflicto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre el conflicto en curso en Sudán, incluidos los impactos humanitarios y las respuestas internacionales.




