Israel desplegó fuerzas militares el 13 de agosto de 2026 para desmantelar dos puestos ilegales cerca de las aldeas de Qusra y Jalud en la Cisjordania ocupada. Estos puestos estaban siendo utilizados por colonos israelíes para rodear y aislar a dos familias palestinas dentro de sus hogares. Según declaraciones oficiales, las tropas israelíes retiraron las estructuras y detuvieron a un colono, mientras confiscaban equipos asociados con los asentamientos ilegales. La operación siguió a informes de tensiones aumentadas en la región. El día anterior, las fuerzas israelíes y los colonos se enfrentaron a palestinos en múltiples lugares, lo que resultó en heridos.
En Beit Fajjar, al sur de Belén, un residente local resultó herido después de que las tropas israelíes dispararon municiones reales y bombas de conmoción contra la comunidad. En el área de al-Edisa de la ciudad de Bani Naim, al este de Hebrón, dos palestinos fueron baleados por colonos israelíes, según la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina. Una de las víctimas sufrió lesiones graves en la cabeza y la espalda, mientras que la otra recibió heridas en la espalda. El incidente en Beit Fajjar ocurrió durante una confrontación a última hora de la tarde, y los testigos informaron que las tropas israelíes abrieron fuego sin previo aviso.
La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina respondió rápidamente para tratar a los heridos, proporcionando atención médica en el lugar antes de transportarlos a hospitales cercanos. En Bani Naim, los colonos supuestamente atacaron a individuos que intentaban moverse por la zona, lo que provocó los incidentes de tiroteo. El ejército israelí declaró que sus acciones tenían como objetivo eliminar los asentamientos ilegales que representaban una amenaza tanto para la seguridad como para la vida civil. La eliminación de los puestos avanzados en Qusra y Jalud fue parte de esfuerzos más amplios para abordar los asentamientos no autorizados en Cisjordania, que durante mucho tiempo han sido un punto de discusión entre las autoridades israelíes y los representantes palestinos.
La presencia de estos asentamientos a menudo conduce a movimientos restringidos y un mayor riesgo para las comunidades locales. La situación refleja los desafíos en curso en la Cisjordania ocupada, donde la actividad de asentamiento israelí continúa a pesar de la condena internacional. Las operaciones recientes destacan la compleja dinámica entre las medidas de seguridad israelíes y los derechos de los civiles palestinos.
Las autoridades aún no han emitido informes detallados de las víctimas o el alcance de los daños causados durante la eliminación de los puestos de avanzada. Mientras tanto, es probable que los funcionarios palestinos pidan más investigaciones sobre los incidentes que involucran a los heridos. La comunidad internacional también estará observando de cerca cómo se desarrolla la situación.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor