El nuevo avión del gobierno de Irlanda, que cuesta 53 millones de euros, no incluye FalconEye, un sistema de asistencia al aterrizaje desarrollado conjuntamente por Elbit Systems y Dassault Falcon, que permite aterrizajes seguros en condiciones de poca visibilidad como niebla. A pesar de esta omisión, el Departamento de Defensa irlandés afirma que la aeronave no tiene "límites actuales" en sus capacidades operativas. El avión, un Dassault Falcon 6X, reemplaza al Lear Jet anterior y se utiliza para transportar funcionarios de alto rango. Sin embargo, los informes indican que Irlanda se había comprometido previamente a evitar compras que involucran tecnología israelí, incluido el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Micheal Martin. Esta decisión parece contradictoria, ya que varios otros activos militares, incluidos helicópteros y un buque de patrulla marítima, han sido equipados con componentes de fabricación israelí.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo pone de relieve la aparente contradicción entre las políticas declaradas de Irlanda contra la compra de tecnología israelí y la adquisición de hardware militar con componentes israelíes.



