Dos futbolistas iraníes, Fatemeh Pasandideh y Atefeh Ramezanisadeh, que solicitaron asilo en Australia durante la Copa de Asia 2022, fueron inmigradas allí como ciudadanos australianos. El ministro del Interior, Tony Burke, les entregó sus documentos en una ceremonia en Brisbane. Las jugadoras no habían cantado su himno nacional antes del torneo, lo que se interpretó en Irán como una protesta contra el gobierno. Los medios estatales las calificaron de "traidores", pero siguieron cantando el himno. Cinco miembros más del equipo devolvieron sus solicitudes de asilo y regresaron a Irán, en parte bajo la presión de la familia y las autoridades.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa de manera neutral sobre un proceso polémico de la naturalización de dos futbolistas iraníes tras una solicitud de asilo.


