Un rapero iraní de 22 años llamado Mahnam Navab Safavi fue sentenciado a muerte por un Tribunal Revolucionario en Isfahan, según organizaciones de derechos humanos y informes de medios de la diáspora. Los cargos incluyeron "librar guerra contra Dios a través de la participación en la destrucción de la propiedad pública", "propaganda contra el establishment" y "asamblea y colusión". El tribunal citó el acto de Safavi de escribir lemas de protesta en las paredes como evidencia de sus presuntos crímenes. A sus abogados defensores se les negó el acceso a su expediente de caso, y su juicio tuvo lugar en ausencia mientras permanecía detenido en la prisión central de Isfahan. Safavi había expresado previamente su intención de participar en protestas en sus redes sociales. Esta sentencia sigue un patrón de blanqueo de músicos en Irán, incluidos casos anteriores como el de Toomaj Salehi, cuya sentencia de muerte fue revocada más tarde, y Parastoo Ahmadi, quien recibió 74 latigazos por actuar sin un hijab.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones del gobierno iraní como justificadas bajo la ley islámica, retratando las acciones del rapero como amenazas criminales a la autoridad estatal.
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